Contenido del artículo
Dos formas muy distintas de producir calor
Una quema combustible. La otra traslada energía térmica.
Una caldera de gas obtiene calor mediante combustión y lo transmite normalmente a un circuito de agua para calefacción y, en muchos casos, para agua caliente sanitaria.
Una bomba de calor aerotérmica utiliza electricidad para captar energía del aire exterior y transferirla al sistema de calefacción. Si el equipo es reversible y la instalación lo permite, puede utilizar el mismo principio para refrigerar.
Su rendimiento relaciona la energía útil obtenida con la energía del combustible utilizado.
Su rendimiento depende de cuánto calor entrega respecto a la electricidad consumida y cambia con las condiciones de trabajo.
El IDAE define la aerotermia como el aprovechamiento de energía almacenada en el aire ambiente mediante bomba de calor. Esa diferencia física es la base de su potencial de eficiencia, pero no elimina la necesidad de dimensionar correctamente la instalación.
Antes de pedir presupuestos
Responde estas seis preguntas sobre tu vivienda.
¿Qué tienes instalado?
Caldera relativamente nueva, sistema al final de su vida útil o vivienda todavía sin calefacción central.
¿Qué emisores utilizas?
Suelo radiante, fan coils, radiadores sobredimensionados o radiadores convencionales pensados para temperaturas altas.
¿Cómo es la envolvente?
Aislamiento, ventanas, infiltraciones y demanda térmica condicionan el tamaño y las temperaturas de trabajo.
¿Necesitas refrigeración?
Si también quieres frío, la comparación cambia porque una aerotermia reversible puede cubrir más de un servicio.
¿Cómo produces ACS?
El agua caliente sanitaria debe incluirse en el análisis si la caldera actual proporciona ambos servicios.
¿Vas a reformar?
Adaptar emisores y circuitos durante una reforma es muy diferente a hacerlo únicamente para sustituir una máquina que todavía funciona.
Primera orientación
Qué opción estudiaría primero según el punto de partida.
El sistema puede diseñarse desde el principio para trabajar con temperaturas de agua moderadas.
Es el momento más favorable para coordinar aislamiento, emisores, ACS y generación térmica.
El ahorro energético potencial debe justificar una inversión que de otro modo podría adelantarse innecesariamente.
Ya existe una inversión inevitable y tiene sentido estudiar una alternativa de largo plazo.
Evita crear una nueva infraestructura de combustión únicamente para calefacción y ACS.
No elegiría generador hasta saber qué temperatura necesitan realmente los emisores para cubrir la demanda.
Este mapa sirve para decidir qué estudiar primero, no para dimensionar una instalación.
Escenario 1
En obra nueva o reforma integral, la aerotermia parte con ventaja.
Cuando puedes diseñar el sistema completo, puedes coordinar la bomba de calor con aislamiento, suelo radiante, fan coils, depósito de ACS y regulación sin arrastrar decisiones de una instalación anterior.
Esto permite trabajar desde el proyecto con temperaturas de impulsión compatibles con el rendimiento de la bomba de calor y dimensionar tanto el generador como los emisores según las cargas térmicas reales.
1. Reducir demanda térmica.
2. Calcular cargas.
3. Elegir emisores.
4. Dimensionar generación.
El RITE exige precisamente que las instalaciones térmicas se fundamenten en documentación técnica y dimensionado, en lugar de seleccionar equipos únicamente por superficie.
Escenario 2
Si ya tienes gas, no trataría el coste de la caldera como si empezaras de cero.
Una vivienda con instalación de gas, evacuación, radiadores y una caldera que funciona tiene una situación económica diferente a una vivienda que debe instalar un sistema completo.
En ese caso separaría dos decisiones: qué tecnología elegiría si tuviera que renovar hoy y si existe una razón suficiente para adelantar la sustitución de un equipo que todavía presta correctamente el servicio.
Compararía consumo real, mantenimiento y horizonte de renovación antes de sustituirla.
Si exige reparaciones relevantes, el presupuesto de aerotermia se convierte en una alternativa mucho más comparable.
Para evaluar una instalación nueva, puedes consultar cuánto cuesta instalar aerotermia.
Antes de sustituir una instalación existente conviene saber si la caldera está trabajando en condiciones favorables. Puedes revisar cómo aprovecha la condensación una caldera moderna.
El punto técnico decisivo en una reforma
No compares solo la bomba de calor y la caldera: compara también los emisores.
Una bomba de calor tiende a trabajar de forma más favorable cuando no necesita producir agua a temperaturas innecesariamente elevadas. Por eso la compatibilidad con los emisores existentes es una de las primeras comprobaciones que haría en una rehabilitación.
Muy buen punto de partida
Su gran superficie permite calefactar con temperaturas de agua relativamente moderadas cuando está correctamente diseñado.
Calor y frío
Pueden integrarse en sistemas reversibles y trabajar con agua a temperaturas compatibles con bomba de calor.
Hay que comprobarlos
La pregunta es cuánto calor pueden entregar a la temperatura de impulsión prevista y si cubren la carga de cada estancia.
No concluiría que “aerotermia y radiadores son incompatibles”. Tampoco asumiría lo contrario sin cálculo. El siguiente artículo específico de esta serie analizará cuándo funciona la aerotermia con radiadores.
Si estás valorando suelo radiante, consulta también cómo funciona el suelo radiante.
Economía sin porcentajes mágicos
Compararía coste total, no solo precio de instalación ni precio del kWh.
Una comparación útil necesita poner ambas opciones en el mismo horizonte temporal. La aerotermia suele exigir una inversión inicial mayor, mientras que el gas incorpora combustible, mantenimiento y costes asociados al suministro.
“La aerotermia ahorra siempre un porcentaje fijo frente al gas”. El resultado depende de rendimiento estacional, tarifas, clima, demanda, temperaturas de trabajo y características de la vivienda.
Si quieres convertir el rendimiento en kWh antes de comparar facturas, consulta cuánto consume la aerotermia y cómo estimarlo sin asumir un porcentaje fijo de ahorro frente al gas.
No olvides el agua caliente
Una comparación incompleta puede favorecer artificialmente a cualquiera de las dos opciones.
Si la caldera actual produce calefacción y agua caliente sanitaria, la alternativa debe analizar ambos servicios. Una instalación de aerotermia destinada también a ACS necesita contemplar acumulación, consumo de agua caliente, temperaturas requeridas y estrategia de funcionamiento.
Comparar únicamente la calefacción y olvidar el ACS puede hacer que dos presupuestos aparentemente equivalentes estén cubriendo cosas distintas.
Calefacción
Agua caliente sanitaria
Refrigeración
Depósitos y acumulación
Adaptación de emisores
Obra eléctrica e hidráulica
La temperatura exterior cambia el escenario
La bomba de calor no tiene un rendimiento fijo durante todo el invierno.
El rendimiento de una bomba de calor depende, entre otros factores, de las temperaturas entre las que debe trabajar. Por eso no utilizaría un único COP de catálogo para calcular el consumo anual de una vivienda.
En climas más exigentes adquieren todavía más importancia el dimensionado, el aislamiento, la temperatura de impulsión y las prestaciones del modelo en condiciones de frío.
Más adelante analizaremos específicamente la bomba de calor cuando baja mucho la temperatura exterior.
Lo que no aparece en una factura
Espacio, ruido, acometida eléctrica y evacuación también deciden.
Una aerotermia necesita ubicación adecuada, ventilación y consideración acústica.
Puede requerir módulo hidráulico, acumulación de ACS y otros componentes según la solución.
Debe comprobarse que la instalación eléctrica y la potencia disponible son adecuadas para el proyecto.
La caldera requiere mantener los elementos y condiciones asociados a una instalación de combustión y evacuación.
Dos soluciones con costes energéticos parecidos pueden resultar muy diferentes si una de ellas exige una obra complicada o genera una limitación de espacio relevante en esa vivienda concreta.
Comparaciones que descartaría
Seis errores que distorsionan la decisión.
- Comparar potencia térmica con consumo eléctrico.
Son magnitudes distintas y no permiten calcular directamente el coste de funcionamiento.
- Usar un COP de catálogo como rendimiento anual.
El rendimiento cambia con las condiciones y debe estudiarse de forma estacional.
- Ignorar los radiadores existentes.
Pueden ser la parte que determine si la reforma es sencilla o necesita modificaciones.
- Comparar solo la inversión inicial.
También existen energía, mantenimiento, suministros y posibles adaptaciones.
- Olvidar el ACS.
Si una opción cubre dos servicios y la otra comparación solo incluye uno, los números no son equivalentes.
- Elegir potencia por metros cuadrados.
La superficie es solo una variable entre muchas de la carga térmica.
Criterio de decisión
Cuándo escogería cada camino.
- la instalación actual debe renovarse;
- la vivienda tiene o puede adoptar emisores adecuados;
- quieres integrar calefacción, ACS y quizá refrigeración;
- la envolvente tiene una demanda térmica razonable;
- puedes asumir la inversión y las adaptaciones necesarias.
- la caldera actual funciona correctamente;
- la sustitución exige una reforma desproporcionada;
- los emisores necesitan un estudio previo importante;
- todavía no has comparado consumos y costes completos;
- la decisión se basa únicamente en un porcentaje comercial de ahorro.
Si hoy tuviera que instalar desde cero un sistema en una vivienda adecuada para bomba de calor, estudiaría primero la aerotermia. Si ya dispusiera de una instalación de gas que funciona bien, decidiría después de calcular demanda, revisar emisores y comparar el coste total de renovación. La tecnología no debe elegirse antes de conocer el edificio.
Fuentes técnicas
Documentación utilizada.
- IDAE — Aerotermia e hidrotermia.
- IDAE — La bomba de calor en la rehabilitación energética de edificios.
- BOE — Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE).
- MITECO — información oficial sobre el RITE.
- MITECO — catálogo vigente de actuaciones residenciales del sistema CAE.
Revisión documental: 16 de agosto de 2026. La elección y el dimensionado definitivo deben basarse en las características térmicas de la vivienda y en el proyecto o memoria técnica que corresponda a la instalación.
